Siéntete cómodo invirtiendo en tu web: Es el único futuro

Durante años, una web ha sido para muchos propietarios esa página que se crea en internet, de la que quizá no estoy muy seguro de su verdadera utilidad, y que una vez hecha dejo allí sin preocuparme más de ella, y menos invertir.

Esto ya hace tiempo que ha terminado, y nunca volverá.

 

1. Tu web es la primera imagen que reciben tus clientes de ti. Y muchas veces, la única.

Lo primero que hace cualquiera cuando oye hablar de tu actividad es visitar tu web. De hecho, en función de tu sector, posiblemente muchos de tus clientes sólo te visitarán y conocerán a través de tu web, y nunca en tus oficinas.

Ahorra tiempo y dinero en lo que debas, pero no en lo que es la cara visible para todo el mundo de tu negocio, y lo primero que te diferencia. Ahorrar en tu web es como si Steve Jobs hubiera ahorrado en la apariencia, imagen y diseño de los dispositivos Apple, creyendo que sólo con que funcionaran bien ya le bastaba.

 

2. Tu web está viva y come a diario, ya no es un zombi

Ya no existe eso de crear una web y olvidarse de ella. Las webs requieren una inversión constante para mantenerse al día. E irá a más, a mucho más. Todo lo que se mueve ahora en internet exige atención, y muere rápidamente si no se la prestamos:

  • Los estados obligan a que las webs se adapten la legalidad…
  • Google exige cambios continuados en las webs…
  • Los visitantes requieren un diseño web atractivo y renovado periódicamente, y las últimas prestaciones…
  • Los nuevos dispositivos, a medida que aparecen,  demandan que la web se transforme para adaptarse a ellos…
  • Los servidores quieren que las webs que alojan estén al día en software y seguridad…

Para entendernos, las webs han dejado de ser un cuadro que compramos y colgamos en la pared para ser un vehículo indispensable para nuestro trabajo, que necesita atención y mantenimiento riguroso y constante: gasolina, lavados, reparaciones, mejoras… y pasado un tiempo, sustitución.

 

3. Tu web ya es el centro absoluto de tu imagen, no un extra

La gente, tus clientes y posibles clientes, ya no te conocen por tarjetas, folletos, catálogos y carteles, te conocen a través de tu web.

Cuando crees o actualices tu imagen corporativa, olvídate de los impresos: Crea primero tu web, que es el elemento más importante de tu imagen corporativa, y después crea impresos tomando como referencia tu web. No al revés. De hecho, es obvio que los impresos van a ir reduciéndose drásticamente en adelante, y a largo plazo todo se transmitirá online.

¿Crees que decimos esto porque nosotros hacemos webs? No, también somos diseñadores gráficos. Esta es nuestra web de diseño gráfico.

 

4. Tu web es tu despacho, tu tienda, tus oficinas comerciales, tu representante, tu local y tu sala de visitas

¿Recibirás a tus clientes en un lugar anticuado, semi-vacío, feo u obsoleto? Tu web es exactamente eso, el lugar donde les recibes. No digamos ya no tener web: ¿Qué credibilidad tendrías de cara a tus clientes si les dices que no tienes una dirección?

 

 

Invierte en tu web

Es mejor que te sientas cómodo invirtiendo en tu web, y priorizándola por delante de otras muchas inversiones, porque de hecho ése es el futuro y no hay alternativa.

¿Es una mala noticia? No, todo lo contrario, es una oportunidad de oro:

Si tienes la inteligencia de hacer esa inversión en mantener y mejorar tu web, eso te permitirá pasar rápidamente por delante de tu competencia que todavía no lo haya entendido, y permiten que su web se vaya marchitando.