La receta no mágica para posicionar tu actividad en Google y así llegar a más clientes

Crear o renovar tu web y quedarte esperando clientes por ello es como abrir una tienda en medio de un bosque y esperar que cada noche aparezca dinero en la caja por arte de magia.

Empecemos por el final: no hay «trucos para posicionar tu web en Google». Aquí está la receta no mágica para posicionar tu actividad en Google, y así llegar a más clientes:

Una vez terminada tu web invierte en potenciar y mejorar la optimización para Google (SEO) continuamente, mes a mes, año tras año. Conseguir clientes mediante tu web es una carrera ciclista: si vas más despacio siempre estarás al final del pelotón y no te conocerá nadie, y si paras te quedas fuera de la carrera.

Primero explicaremos en qué fallan la mayoría de empresas pequeñas y medianas al crear o renovar sus webs

    1. El cliente invierte en crear o renovar su web.
    2. Una vez terminada, el webmaster les propone planes de mantenimiento web, para trabajar el posicionamiento en Google (SEO) y para hacer marketing online (SEM).
    3. El cliente rechaza invertir más en su web.
    4. La web queda vegetando, y pasado un tiempo el cliente concluye que la web debería estar dándole un mejor rendimiento comercial. Si es un e-commerce todavía lo ve más claro, porque no vende nada.
    5. En este punto, o bien el cliente no hace nada o bien sale a la desesperada a contratar una campaña de anuncios en Google, Facebook o cualquier otra plataforma, que le cuestan un dineral.

A diferencia de las campañas de anuncios, el posicionamiento en Google (es decir, aparecer en las búsquedas de Google) es en sí mismo gratis y muchísimo más efectivo que las campañas de anuncios, pero para conseguirlo es necesario invertir de forma continua.

 

Para que se entienda cómo funciona el posicionamiento de tu actividad en Google es necesario que se entienda el proceso:

    1. Tu web tiene que estar bien hecha desde su propia creación o renovación: Ser atractiva, estar bien configurada en términos de navegabilidad, experiencia de usuario y marketing digital, y estar optimizada para Google. Las webs más económicas suelen “olvidarse” de ello, precisamente para abaratar el coste.
    2. Si el punto anterior está bien hecho, se conseguirá que Google reviste tu web, le guste y la “indexe” (se llama así). Es decir, aparecerá en primer lugar cuando se busca el nombre de tu empresa, con las páginas clave listadas y enlazadas. Pero esto no significa que esté «posicionada».
    3. …y aquí empieza el posicionamiento: El posicionamiento en Google se basa en las “palabras clave” (las palabras por las que tus clientes te buscarán, como “abogado laboralista en Barcelona” o “parvulario en Alcorcón”). Cuando tu web se publica inicia una lucha con otras webs de tu competencia que ya están posicionadas. Tu desventaja es que tu empiezas desde cero, pero tu ventaja es que puedes ver qué están haciendo tus competidores. Ten en cuenta que no hay límite, ni en tiempo ni en inversión económica, de lo que puedes hacer en tu web de forma continua para mejorar su posicionamiento y así promocionar tu actividad.

En resumen, no hay receta mágica: Como más y durante más tiempo inviertas en optimizar tu web, mejor se posicionará y llegarás a más clientes.

Tu webmaster, si lo hace, puede diseñar para ti un plan de optimización continua para mejorar el posicionamiento de tu actividad en Google.

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