Por qué no «arreglamos» webs, las hacemos de nuevo
Es frecuente que contacten con nosotros nuevos clientes que no están satisfechos con su web, y nos piden que «arreglemos» esto o aquello. Nosotros siempre le explicamos que no «arreglamos» webs, las hacemos de nuevo.
Estos son los motivos:
- El cliente nunca acaba satisfecho con una web «arreglada»
- Tras intervenir en la web, el cliente siempre sigue viendo la antigua web que no le satisfacía, pero disfrazada, lo que hace que nunca quede satisfecho con su web «parcheada».
- Puede ser más costoso «arreglar» una web que hacerla de nuevo
- Arreglar una web implica estudiar cómo está hecha, investigar errores de otros y rehacerla parcialmente a menudo sobre una base obsoleta o defectuosa. Es muy habitual que esto conlleve más tiempo y recursos que empezar de nuevo.
- Se arrastran configuraciones deficientes y errores
- Una web que sólo se «arregla» mantiene internamente obsolescencias, configuraciones erróneas y software incompatible con los últimos requerimientos. La web «parcheada» será esclava de estas limitaciones, nunca alcanzará un rendimiento óptimo, y requiere más mantenimiento y ajustes.
- Arreglar y parchear una web supone un dilema para nosotros como webmasters: Al trabajar en la web siempre vamos viendo errores internos ocultos, configuraciones defectuosas y aspectos que necesitarían mejora y optimización, pero el cliente no nos ha pedido intervenir en ello, ¿Lo obviamos y no decimos nada, porque sólo nos ha pedido determinadas intervenciones? ¿Avisamos al cliente, le proponemos corregirlo y lo presupuestamos, a riesgo de que sienta que estamos tratando de exprimirle? ¿Qué sucede si al final «arreglar» la web sale más caro que hacerla de nuevo?
- Es un dinero mal invertido
- Tarde o temprano la web «arreglada» será insostenible y necesitará hacerse de nuevo. El dinero en hacerla de nuevo está mucho mejor invertido que en ir parcheándola.