El cliente diseñador de webs

Las aportaciones del cliente siempre son básicas para crear una web. En primer lugar, porque es él quien conoce mejor que nadie su actividad y al público al que se dirige.

 

Pero hay un tipo de cliente al que los diseñadores temen en particular: El cliente que ejerce de diseñador y arquitecto web, pidiendo que se introduzcan aquí y allá sus ideas y soluciones.

No pocas veces sucede lo siguiente:

 

  1. El cliente obliga a introducir en la web soluciones no óptimas en diseño, marketing online, diseño, calidad de la experiencia de usuario o optimización para buscadores.
  2. Si el webmaster es profesional, su obligación es explicar al ciente por qué lo que propone no es la mejor solución, con lo que se crean situaciones incómodas para ambos.

Estas webs suelen irse de las manos de todo el mundo:

→ Del webmaster, porque su obligación profesional una vez ha ofrecido su opinión es hacer lo que el cliente pida, aunque sus conocimientos o experiencia aconsejen otra cosa. En casos extremos de cliente-diseñador el webmaster acaba limitándose a hacer lo que el cliente pida.

→ Del cliente, porque a menudo estas webs acaban siendo poco atractivas, incoherentes, extrañas o poco funcionales. Si es el caso, y dado que el cliente no entiende que el motivo es la mezcla de soluciones erróneas, ideas y líneas que ha ido obligando a introducir, suele quedar insatisfecho y culpando al diseñador.

Por nuestra experiencia, estas webs se alargan, se complican y acaban generando desconfianza mútua entre el cliente y el diseñador.

 

Es aconsejable que el cliente confíe en su webmaster para el trabajo de creación web. Si el cliente quiere intervenir en el diseño y soluciones de una web de acuerdo con su propio criterio, está en todo su derecho, pero en tal caso debe asumir el resultado.

Call Now Button