Las webs ya no son zombis
Antes, cuando hacías una web, podías dejarla vegetando olvidada durante años. La web iba envejeciendo, quedándose anticuada y obsoleta, pero quedaba allí como un zombi.
Actualmente la web zombi ya no existe, ni volverá: Las webs requieren actualización y mantenimiento.
- En primer lugar, es muy conveniente renovar periódicamente el diseño de la web y sus prestaciones, esencialmente porque tu web ya es el centro del universo de la comunicación de tu actividad y la primera impresión que van a recibir tus clientes. Una web envejecida y sin renovar durante años es la peor de la entradas para tu negocio.
- En segundo lugar, es indispensable hacer un mantenimiento regular del software porque tanto los servidores, como Google, como los desarrolladores de software exigen que la web se actualice: de lo contrario, la web acaba cayendo.
Al terminar una web siempre ofrecemos su mantenimiento a nuestros clientes, y algunos clientes se sorprenden de tener que hacer un mantenimiento de la web ya cuando se ha terminado. Pero de hecho, y aunque no sería lo habitual, una web podría caer desde el mismo día siguiente en que la entregamos, y las webs no tienen “garantía” en este sentido: el webmaster no puede prever cuándo el software, Google o un servidor puedan hacer algún cambio que inutilice la web.
No digamos ya si se trata de una ataque informático, cuya prevención es precisamente el motivo de la mayoría de actualizaciones.